La etapa de Conceptualización y Factibilidad de un proyecto es donde radica gran parte del éxito del mismo, pues en ella sentamos las bases de lo que será el producto final, en aspectos como la ejecución y seguimiento de tareas, así como también otros como el estimado de costos, tiempo de ejecución, el financiamiento, flujo de recursos y terminación o retorno de la inversión. Por lo anterior debemos considerar los siguientes puntos al inicio de cualquier proyecto de construcción:
Idea Conceptual.– Contempla la idea general del proyecto, con algunas generalidades a desarrollar en el proceso y debe ser puntual y concisa, con el objeto de llamar la atención de quien lo consulta.
El Concepto.- Describe cual es la base de su realización y lo que esperamos del proyecto.
El Objetivo.- Este debe de emanar de el concepto, reflejar la meta que esperamos alcanzar con el proyecto, ayudarnos a priorizar las tareas a lo largo de la ejecución, por lo que el objetivo debe ser especifico, relevante, claro, medible y alcanzable.
La Identidad.- Relacionada con lo visual, pues nuestro proyecto debe contener elementos que lo distingan de otros proyectos.
Los Aportes y Contribuciones.- Un proyecto no solo debe cubrir aspectos de imagen e identidad, también exige que se cubran las necesidades de las personas a las que esta dirigido, dejando claro cuáles son los beneficios y aportaciones
Por lo anteriormente expuesto, podemos decir que en la fase de diseño de proyecto se determina el éxito o fracaso del mismo y ahí radica su importancia.